La depauperación absoluta de la juventud vasca (II). La feroz sentencia a la miseria emitida por el Gobierno tripartito PNV/PSOE/EA y aplaudida por el pseudoparlamento vascongado.
      (Este texto es el capítulo 2 del libro de Justo de la Cueva COMUNISMO O CAOS: LA DEPAUPERACION ABSOLUTA DE LA JUVENTUD VASCA
      (Carta abierta a una joven vasca que hace unos días quemó un autobús en Pamplona), finalizado el 20 de agosto de 1996).


      Texto del capítulo:

      2. La depauperación absoluta de la juventud vasca (II). La feroz sentencia a la miseria emitida por el Gobierno tripartito PNV/PSOE/EA y aplaudida por el pseudoparlamento vascongado.

      En el mismo teleberri, en el mismo espacio informativo en que se emitieron aquellas declaraciones de los sindicalistas fementidos de CCOO y UGT de las que te hablaba al principio de esta carta, pudo oírse una reseña de lo que ese individuo (Ramón Jáuregui) que dice ejercer como responsable de Economía de la Comunidad Autónoma Vasca había confesado en una de las sesiones de ese órgano que finge ser e insiste en falsamente llamarse el Parlamento Vasco, en el pseudoparlamento vascongado.

      Te ruego encarecidamente, te suplico, que leas con atención, que te obligues a leer las páginas que ahora voy a dedicar a "destripar" ese discurso. Sé que no es un asunto divertido. Es más, me consta que a las y los jóvenes vascos, hartos de sufrirla, no os gusta hablar del tema de la miseria a que os condena hoy el capital ni que os lo recuerden. Me consta que voy a "mentar la bicha" o hablar de la soga en casa del ahorcado. Pero no me perdonaría guardar silencio sobre el asunto porque estimo que para mí y para ti es imprescindible que no lo haga.

      Para mí, para no ver en el espejo un canalla por las mañanas cuando me afeito, es imprescindible escribir esto. Pero, sobre todo, creo que es imprescindible que tú lo leas. No es que te convenga. Es que necesitas desesperadamente enterarte de lo que voy a contarte. Porque, sencillamente, es la explicación de lo que te pasa. De las bestialidades que ya te están haciendo a ti y a tus camaradas jóvenes de Euskal Herria y de las que están ya planeadas para haceros. Por eso te ruego que te fijes más en la almendra que en la cáscara, más en lo que te digo que en cómo te lo digo. Y que aguantes que te parezca un rollo o que me enrollo para, a cambio de ese aguante, poder leer cosas que te interesan sobre los hechos que te afectan, los hechos que te atacan.

      Fíjate: el tal Ramón Jáuregui, en nombre del fementido Gobierno tripartito PNV/PSOE/EA, confesó que todos los cálculos (los que le habían hecho expertos al servicio como él del Capital mundial del que, sin confesarlo, ejercía como portavoz) indicaban que en los próximos años, incluso aunque se produzca en la C.A.V. un crecimiento económico, no bajará la tasa de paro.

      Que en la C.A.V. seguirán parados uno de cada cuatro trabajadores y trabajadoras (el 24%).

      Después de hacer tan impúdica, tan terrible, tan estremecedora confesión, propuso "un paquete de medidas". Lo definitivamente impúdico, terrible y estremecedor del asunto es que Jauregui se atreviera a reconocer que, en el supuesto de que funcionaran todas sus medidas, el "magnífico" resultado sería que el paro se reduciría al veinte (20%) de la población activa de la C.A.V.

      Te juro que al decir eso ni se le mudó la voz ni palideció ni le temblaron las manos. Ni después de decir eso sacó un revólver de la cartera para saltarse la tapa de los sesos. Tampoco dimitió.

      Insisto. No tuvo ni el gesto de suicidarse en la tribuna ni siquiera el de dimitir. Nada de eso. Impávido, impasible el ademán como mandan los cánones fascistas y enfatizan las canciones falangistas, formuló ese cálculo, enunció esa previsión, cantó ese pronóstico, promulgó esa feroz sentencia de condena futura a la desesperación y a la miseria para, como mínimo, uno de cada cinco trabajadores y trabajadoras de la C.A.V.

      Para que enmarques bien lo que eso significa tengo que recordarte que el 7 de marzo de 1996 EGIN publicó unos terribles datos del Eustat, el Instituto Vasco de Estadística, según los cuales de las 643.700 familias de la C.A.V más de la cuarta parte (el 25,8%), ciento sesenta y seis mil trescientas, tenían uno o más parados entre sus miembros. En 19.600 de ellas todos sus miembros se encontraban sin trabajo. (3) Y que el día anterior también EGIN había publicado que, como resultado del continuo y sistemático ataque del Gobierno del PSOE a los derechos de los trabajadores, ya en 1995 en Hegoalde sólo UNO de cada CUATRO parados cobró subsidio. Sólo 62.722 parados, el 24,9% del total de parados, obtuvieron ayuda en forma de prestación contributiva y subsidio de desempleo. (4)

      En este mismo momento es imprescindible que te recuerde que mienten los locutores de televisión cuando, poniendo cara compungida, dan las cifras de parados como si fueran las cifras de víctimas de la furia desatada de la Naturaleza. No, el paro, la sobrepoblación obrera, NO es una desgracia que nos ocurre por un capricho de la Naturaleza. El paro, la sobrepoblación obrera, NO es como un rayo o una inundación o la erupción de un volcán o un huracán o una sequía o una peste.

      Hace ya casi ciento treinta años que en El Capital Marx nos enseñó que el paro, la sobrepoblación obrera, es a la vez el fruto necesario y la condición necesaria del capitalismo: "si una sobrepoblación obrera es el producto necesario de la acumulación o del desarrollo de la riqueza sobre una base capitalista, esta sobrepoblación se convierte, a su vez, en palanca de la acumulación capitalista e incluso en condición de existencia del modo capitalista de producción. Constituye un ejército industrial de reserva a disposición del capital, que le pertenece a éste tan absolutamente como si lo hubiera criado a sus expensas." (5) Karl Marx subrayó también, irónicamente, que: "La gran belleza de la producción capitalista no sólo estriba en que reproduce constantemente al asalariado como asalariado, sino en que, proporcionalmente a la acumulación del capital, produce siempre una sobrepoblación relativa de asalariados" (6)

      Recuérdalo siempre, por favor: el paro NO es una desgracia natural, que hay que sufrir como se sufren los aguaceros, sino el fruto necesario y la necesaria condición del capitalismo.

      Pero, hecha esa fundamentalísima advertencia, volvamos a la feroz condena a la miseria futura emitida por Jáuregui. Te repito que emitida para uno de cada cinco seres humanos incluidos en la categoría de trabajadores o trabajadoras de la C.A.V. Y eso en el mejor de los casos por él previstos, en el que él sabe imposible de que todos esos inútiles parches que su Gobiernillo proponía le salgan bien. ¿Necesito decirte que le aplaudieron, que ese placebo, esa pseudomedicina engañosa que configuraban sus "planes", recibió el apoyo de todos los grupos parlamentarios menos, claro está, el de HB?. Supongo que no.

      Lo que sí necesito es hacerte ver hasta qué punto esas cínicas manifestaciones de Ramón Jauregui suponían otro feroz ataque

      más a vosotros, a la juventud vasca. En efecto, date cuenta de que esa su sentencia de condena a la desesperación y a la miseria encubre, miente y disimula una implícita y simultánea condena que es MAS DEL DOBLE de grave para vosotros, los jóvenes vascos.

      Porque cuando el Instituto Vasco de Estadística dice que hay un 23% de paro en la C.A.V. (como por ejemplo ha dicho del primer trimestre de 1996 en la página 3 del segundo nº de este año de su Boletín de Estadística) está hablando de paro global y esconde hasta cinco páginas después los datos precisos (que además hay que saber calcular porque dan los datos brutos y, listillos que son ellos, omiten/esconden los porcentajes) para enterarse de que el paro juvenil, el paro de los jóvenes de 16 a 24 años, sube hasta el 48,2%. (7)

      Es decir, que si los parados son casi uno de cada cuatro trabajadores vascongados subís a ser uno de cada dos los jóvenes que estáis en el paro.

      Para que veas qué triste récord es ése te diré que en un informe referido al año 1994 de la agencia europea de estadística Eurostat saltaba a la vista que:

        1º) la tasa de paro global de la C.A.V. doblaba la media europea y era tan alta que sólo la superaban cuatro de las doscientas regiones europeas de los quince Estados de la Unión Europea.

        2º) la tasa vascongada de paro de jóvenes menores de veinticinco años era dos veces y media la europea y sólo superada por la de una de las doscientas regiones europeas.

      Y, de nuevo, esos datos mienten.

      Tienes que entender bien que los datos que fabrica el Capital a través de sus lacayos son como esas muñecas rusas, las matrioskas. Porque abres, rompes, una mentira y te encuentras dentro otra. Que, a su vez, encierra otra. Y así sucesivamente. En el caso del paro juvenil en la C.A.V. ese dato de uno de cada dos jóvenes activos (el 48%) en el paro miente, disimula, omite, esconde, escamotea, evapora, hace humo, oculta dos feroces realidades: una mala y otra peor.

      Una realidad mala ocultada: que buena parte de los jóvenes que el Eustat contabiliza como parados no lo están. Sino que están trabajando, en terribles condiciones de explotación y de pago miserable, en la eufemística y canallescamente llamada economía sumergida. Es decir, en la maquinaria bestial de explotación de trabajadores que les paga salarios miserables y les niega cualquier derecho cuya existencia permite y fomenta la criminal cómplice tolerancia de los Gobiernos español y vascongado (en Navarra, claro, del Gobierno "foral") de los que no hay noticia que hayan nunca empleado sus miles y miles de policías en ninguna espectacular redada para localizar y castigar a los desaprensivos empresarios que así explotan a su mano de obra. El 8 de febrero de 1996 EGIN publicaba en su página 23 una reseña de un documento del "Gobierno tripartito" titulado "Política de empleo". En el que, con datos muy atrasados (de los años 1988 y 1989) se confesaba que nada menos que un 15% de la población activa de la C.A.V. trabajaba en esa economía sumergida. En esa economía que los gobiernos toleran que funcione fuera de la ley en perjuicio de los por ella sobreexplotados trabajadores y trabajadoras. Pero no voy aquí a insistir sobre esa realidad mala ocultada. Mi tema es ahora la otra. La que llamo peor porque la de la economía sumergida podría resolverse aplicando la ley pero ésta se produce precisamente porque se aplica la ley. Veamos cuál es.

      La otra realidad peor también ocultada consiste en que el otro o la otra, esa mujer o ese varón joven que, según el Eustat, NO está en el paro, NO es verdad que tenga empleo, que tenga trabajo, que esté ocupado.

      Porque lo que tiene, legalmente sancionado, legalmente regulado, es, en la inmensa mayoría de los casos, algo muy distinto de lo que hasta hace muy pocos años se entendía cuando se hablaba de un empleo, de un trabajo, de una ocupación. Algo muy distinto de lo que una joven como tú veía de pequeña en su casa que era el empleo, el trabajo, la ocupación de su abuelo, de su padre o de su madre. Lo que tiene ese o esa joven es una mierda, una basura, una burla, una muy grosera y brutal forma de explotación. Lo que tiene es un empleo-basura, con un salario-basura, con unos derechos-basura, con unas perspectivas-basura, con una esperanza-basura. Lo que tiene, te insisto en que legalmente sancionado, legalmente regulado, es pan (más bien mendrugo) para hoy y hambre para mañana. Un mendrugo para hoy y en las tripas el miedo de que mañana puede no tener ni siquiera ese cochino mendrugo.

      Porque noventa y cinco o más de cada cien empleos que se consiguen legalmente hoy (dándose además con un canto en los dientes por la "suerte" que supone el llegar a conseguirlos) son, lo sabes bien por propia o cercana experiencia, empleos temporales. Empleos para seis meses, para tres meses, para un mes, para menos tiempo aún (a un joven pamplonés que conozco bien le han llegado a hacer contrato formal, impreso, firmado, visado y sellado para unas pocas horas de trabajo).

      Fíjate bien: fueron temporales el 95% de los nuevos contratos laborales hechos en el año 1994 en Hego Euskal Herria: 356.630 frente a sólo 18.488 (el 4,9%) indefinidos. En el mes de julio de 1996 el 97% de las 832.473 colocaciones registradas en todo el Estado español fueron temporales, tan sólo 27.191 de ellas fueron fijas. (8)

      ENTENDER ESE HECHO (el de que 95 o más de cada 100 nuevos empleos, de cada 100 nuevos contratos de trabajo, sean temporales) Y SU POR QUE Y SU PARA QUE ES CRUCIAL PARA TI. PORQUE ES CRUCIAL PARA QUE ENTIENDAS TU MUNDO DE HOY.

      Porque es el mecanismo que ha dado el éxito al "experimento PSOE" del Capital mundial sobre cómo desencadenar LA DEPAUPERACION ABSOLUTA DE LA JUVENTUD, el empobrecimiento absoluto de la juventud, como vía para restaurar la tasa de ganancia del capital en el Centro de la economía-mundo capitalista.

      ¡Atención! Acabas de tropezarte por primera vez en el texto, aunque ya "ha salido" cuatro veces en los títulos, con la palabra depauperación, que volverás a encontrar con frecuencia. Es fácilmente comprensible: significa empobrecimiento como en el mismo párrafo te he hecho ver.

      Me consta que es un término que puede parecer digamos que "cultista". Pero me empeño en usarlo, me empeño en decir depauperación en vez de empobrecimiento, porque el uso de ese término enlaza este texto con una larga tradición teórica y práctica revolucionaria. Y en ciertos casos y para ciertas cosas, sólo en ciertos casos y para ciertas cosas, tenía razón el Marqués de Bradomín en la Sonata de Invierno: "la tradición es bella..."

      Indice del libro Cap.3. La depauperación absoluta de la juventud vasca (III).
      El "experimento PSOE" al servicio del Capital mundial.



      Notas:

      (3) Juanjo Basterra: "El 25,8% de las familias de la CAV tiene entre sus miembros algún parado" en EGIN 7.3.1996. página 24.
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      (4) Juanjo Basterra: "Tres de cada cuatro parados no cobran subsidio" en EGIN 6.3.1996
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      (5) Karl Marx: Das Kapital/ Kritik der politischen ökonomie. Buch I.1867. Cito de la página 786 de la edición en castellano El Capital. Crítica de la economía política. Libro Primero. Volumen 3, Siglo XXI de España Editores S.A., Madrid, 1980 (2ª de España).
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      (6) Karl Marx: Das Kapital/ Kritik der politischen ökonomie. Buch I.1867. op. cit. página 960.
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      (7) Páginas 3 y 8 del Boletín de Estadística II 1996 del Eustat (Instituto Vasco de Estadística), Eustat, Vitoria-Gasteiz,1996.
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      (8) EL PAIS 11.8.1996. No indico página porque no la sé. Tomé la información vía Infovía en http://10.128.14.2/elpais/p/d/19960811/economia/paro.htm
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